Hace 100 años, un joven Sanvicentino recibía la aprobación de su Primera Patente de invención sobre Perfeccionamiento en máquinas de corta y trilla.


Andrés Bernardin tenía 33 años, era hijo de inmigrantes italianos. Un emprendedor que gracias a la colaboración de su esposa Beatriz Leurino y de su primer comprador Antonio Bautista Pinciroli logra dar inicio a una Fábrica que cumple 100 años de vida .
Había sido empleado de la Fábrica de Cosechadoras Senor, y durante décadas su empresa ofreció al campo Argentino Cosechadoras de excelente calidad e innovación.
Luciano Prosperi